
Dios en el campo de fútbol.
Siendo clérigo tuve otra
vivencia decisiva. Me gustaba mucho la pequeña capilla del
monasterio. En ella podía permanecer en silencio. Durante
el día solía estar prácticamente vacía y se palpaba una
energía que ayudaba al recogimiento. Una vez ocurrió que
enseguida entré en un estado de consciencia distinto. La
descripción de tal estado siempre resulta difícil. Plenitud,
dicha, presencia de una realidad diferente y, al mismo
tiempo, muy normal: ELLO se arrodilla, ELLO está de
pie, ELLO levanta la cabeza, ELLO extiende los brazos.
Todo está anulado en esa unidad y sencillez. También se
puede denominar “Dios”, pero no es el Dios en algún sitio,
es la presencia absoluta, carente de tiempo y espacio, más
allá de todo nombre y representación. No sé por cuanto
tiempo duró ese estado. Pero de repente me acordé que,
cuando entré, me dirigía al campo de fútbol y que tan sólo
porque me quedaban unos minutos de tiempo había entrado
brevemente en la capilla. En el campo de fútbol esperaba
mi equipo, me necesitaba, puesto que yo era un buen
deportista y futbolista. Todavía muy impresionado por lo
ocurrido en la capilla jugué al fútbol. Pero no era yo él que
jugaba. ELLO luchó por obtener la pelota, ELLO le dio a
la pelota, ELLO corría con una ligereza que nunca antes
había conocido.
WILLIGIS JÄGER

7 comentarios:
Guas, menuda reflexión con el simil del fútbol, cuantos detalles nos ayudan a elevar el alma, por insignificantes que sean. Dios se vale de todo. Un saludo.
Hola...
La vida espiritual acompaña de de una fervorosa fe, puede acercarnos verdaderamente a Dios, y Él estará en nosotros cada momento.
Abrazos.
Si...querida QUEOQUINA... esa experiencia de UNIDAD... en que uno no hace...te lleva.
Y entonces, tu conciencia se amplifica de tal manera...que eres espacio en el espacio... tu espacio interior se une al espacio exterior...y todo deviene en un fluir que no hay sujeto, ni acción ni objeto. Sólo hay Conciencia del ESPIRITU en acción...Su Actividad... es nuestra Lucidez.
Un fuerte Abrazo, Hermana
Carmen.
Nunca he tenido una experiencia así
pero he sentido su SER en mi ser, me he sentido una con EL
Gracias Queoquina por tan bella entrada
abrazos
Arianna, creo que de alguna manera como bien dices hemos sentido al Ser, bastas son las formas, un abrazo para tí también.
Carmen, es verdad se trasciende el espacio y el tiempo para encontrar solo al Uno y expandirnos, gracias por tu presencia.
Rafael, bien dices la fe en todo momento de la vida es la que mueve el interior, saludos.
Angelo, eres Angel, pero es otro de tus espacios, felíz fin de semana.
La primera vez que leí algo de Jäger fue justamente esta descripción que él hace de esa experiencia de Dios; a partir de una vivencia como esa en la que se trascienden los límites de la mente, ya nada es como antes, se produce una conversión que permite una real comprensión y amor.
Qué bueno que la hayas publicado, gracias.
Un abrazo.
Delia, es verdad, cuando vives una experiencia de esta manera, es como persibir todo de una manera clara. donde ya no hay vuelta atrás. Buen fín de semana.
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